El cierre del año siempre trae consigo expectativas en torno a los beneficios sociales que reciben millones de familias argentinas. La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar son dos de los programas más relevantes dentro de la política social del país, ya que garantizan ingresos básicos y acceso a alimentos esenciales. En diciembre de 2025, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó los nuevos montos y la situación particular de cada prestación, generando tanto alivio como preocupación en los hogares beneficiarios.
Qué es la AUH y cómo funciona
La Asignación Universal por Hijo es un beneficio económico que se otorga a familias en situación de vulnerabilidad con hijos menores de 18 años o con discapacidad. Se paga mensualmente y busca garantizar un ingreso mínimo para cubrir necesidades básicas. El monto se actualiza periódicamente en función de la inflación y otros indicadores económicos. En diciembre de 2025, la ANSES aplicó un incremento del 2,3% sobre la AUH, derivado de la variación de precios registrada en octubre. Este ajuste, aunque pequeño, representa un alivio en un contexto de alta inflación y aumento del costo de vida.
Qué es la Tarjeta Alimentar
La Tarjeta Alimentar es un complemento que se deposita de manera automática junto con la AUH. Su objetivo es garantizar que las familias puedan acceder a alimentos esenciales sin necesidad de realizar trámites adicionales. El beneficio está destinado a titulares de la AUH con hijos menores de 18 años, personas con discapacidad y mujeres embarazadas que perciben la Asignación por Embarazo. En diciembre de 2025, ANSES confirmó que los montos de la Tarjeta Alimentar permanecieron congelados por séptimo mes consecutivo. Esta decisión generó críticas, ya que el costo de los alimentos continúa en aumento y las familias sienten el impacto directo en su poder de compra.
Montos confirmados en diciembre 2025
Los valores de la AUH y la Tarjeta Alimentar quedaron establecidos de la siguiente manera:
- AUH: incremento del 2,3% respecto al mes anterior, lo que elevó el monto base para cada hijo.
- Tarjeta Alimentar: sin aumento, manteniendo los mismos valores que se venían pagando desde mediados de año.
Esto significa que, por ejemplo, una familia con tres hijos a cargo percibió el monto más alto dentro del esquema de la AUH, pero no vio reflejado ningún incremento en la Tarjeta Alimentar. El congelamiento de este beneficio es especialmente sensible porque se trata de un refuerzo destinado exclusivamente a la compra de alimentos, un rubro que ha tenido aumentos constantes durante todo el año.
Impacto en las familias
El efecto combinado de un pequeño aumento en la AUH y la falta de actualización en la Tarjeta Alimentar genera un escenario complejo. Por un lado, las familias reciben un ingreso algo mayor por la AUH, pero por otro, el beneficio alimentario pierde valor real frente a la inflación. En plena época de fiestas, cuando los gastos se multiplican, esta situación obliga a muchos hogares a ajustar aún más sus presupuestos. La decisión de mantener congelada la Tarjeta Alimentar ha sido cuestionada por organizaciones sociales que advierten sobre el deterioro en la calidad de vida de los sectores más vulnerables.
Calendario de pagos
ANSES definió un cronograma de pagos que se realizó de manera automática según la terminación del DNI de los beneficiarios. Esto garantiza que las familias reciban sus ingresos sin necesidad de trámites adicionales. Además, diciembre incluyó el pago del aguinaldo para algunos sectores, lo que representó un ingreso extra en el cierre del año. Sin embargo, para quienes dependen exclusivamente de la AUH y la Tarjeta Alimentar, el panorama sigue siendo ajustado.
Perspectivas hacia 2026
Con el inicio del nuevo año, se espera que los montos de la AUH y la Tarjeta Alimentar vuelvan a actualizarse en enero de 2026, siguiendo el esquema de ajuste automático en función de la inflación. La expectativa está puesta en que el refuerzo alimentario recupere parte del valor perdido y pueda acompañar de manera más efectiva a las familias en su acceso a bienes básicos. Mientras tanto, diciembre cierra con un sabor agridulce: un pequeño aumento en la AUH y un congelamiento prolongado en la Tarjeta Alimentar.
Conclusión
La confirmación de los montos de la AUH y la Tarjeta Alimentar en diciembre de 2025 refleja la tensión entre las necesidades sociales y las decisiones económicas del gobierno. Aunque la AUH tuvo un incremento, la falta de actualización en la Tarjeta Alimentar limita el impacto positivo en los hogares. En un contexto de inflación persistente y aumento del costo de los alimentos, las familias beneficiarias enfrentan el desafío de cerrar el año con recursos insuficientes para cubrir todas sus necesidades. El debate sobre la actualización de estos programas seguirá vigente en 2026, con la esperanza de que las políticas sociales logren acompañar de manera más efectiva a quienes más lo necesitan.
